Mirando Las Cosas Que No Se Ven (parte 2)

Quiero contarles una historia. Esta historia trata de una mujer que vio lo que nadie vio, por lo tanto actuó como nadie actuó.

Toda visión determina una acción.

Siempre que observamos la vida y conducta de Jesús, vemos en él que siempre se rodeó de gente interesante. Algunas de ellas eran sus propios discípulos, otros eran los pecadores rechazados por los fariseos, y otras personas que eran parte de la multitud. Sin dudas un sin fin de personas giraban en torno a él. Pero llama la atención que no a todos ha recomendado. Lo que significa que no toda la gente “buena” que rodeaba a Jesús, fue recomendada por él mismo.

Podemos decir que el futuro del hombre está en manos de una recomendación.

Una recomienda es la fama que otro produce en tu favor. Es hablar de alguien elogiando y otorgándole confianza. Es empeñarse con alguien.

La Iglesia, es iglesia gracias a la recomendación que Dios hace de ella. A nosotros lo mejor que nos puede suceder es que nuestra vida este recomendada por Dios.

Muchas veces buscamos la recomendación humana, es decir, aquella promoción que viene del hombre, pero nada es comparado a la recomienda que Dios hace por nosotros. Esta claro que esta recomienda que viene de él, es expresada por los hombres que Dios elige, pero sigue siendo una recomienda de Dios.

Toda recomendación tiene poder, y aun más si esta viene de parte de Dios.

Observemos a continuación la recomienda de Jesús, sin perder la atención del ámbito y entorno en donde la realiza. 

Marcos 14: 3-9 NTV 3 Mientras tanto, Jesús se encontraba en Betania, en la casa de Simón, un hombre que había tenido lepra. Mientras comía, entró una mujer con un hermoso frasco de alabastro que contenía un perfume costoso, preparado con esencias de nardo. Ella abrió el frasco y derramó el perfume sobre la cabeza de Jesús. 4 Algunos que estaban a la mesa se indignaron. «¿Por qué desperdiciar un perfume tan costoso?—preguntaron—. 5 ¡Podría haberse vendido por el salario de un año y el dinero dado a los pobres!». Así que la regañaron severamente. 6 Pero Jesús respondió: «Déjenla en paz. ¿Por qué la critican por hacer algo tan bueno conmigo? 7 Siempre habrá pobres entre ustedes, y pueden ayudarlos cuando quieran, pero a mí no siempre me tendrán. 8 Ella hizo lo que pudo y ungió mi cuerpo en preparación para el entierro. 9 Les digo la verdad, en cualquier lugar del mundo donde se predique la Buena Noticia, se recordará y se hablará de lo que hizo esta mujer».

Ayudar a los pobres es de aquellas cosas que no tienes que esperar que Dios te las mandes. Es “cuando quieran”

El fin de este episodio es una recomendación, Jesús dijo:

Yo recomiendo que donde quiera que se hable de este evangelio, se hable de esta mujer”.

(DHH) Les aseguro que en cualquier lugar del mundo donde se anuncie la buena noticia, se hablará también de lo que hizo esta mujer, y así será recordada.

A medida que vayamos releyendo algunos versículos de esta historia sumamente atrapante y significativa, iremos observando detalles extraordinarios, que al menos en lo personal, no me gustaría pasarlo por alto: 

“… se hablará también de lo que hizo esta mujer, y así será recordada.”

Ser iglesia es estar completamente involucrados en una labor no superficial ni temporaria. Lo que significa, que todo lo que hacemos en esta tierra, es expresar y manifestar el deseo eterno… y todo lo que es eterno siempre será recordado.

Nuestro comportamiento no es como el de las nubes sin agua. No estamos para ser pasajeros improductivos en esta tierra. Nuestro origen y destino es eternidad, pero nuestro camino temporario es la tierra, y es aquí donde debemos dejar una visión clara y nítida de quien es Dios.

Todo lo que hagamos como Iglesia (Cuerpo) deberá ser recordado por generaciones. Que tus hijos, los hijos de tus hijos, y los hijos de los hijos de tus hijos hablen de aquello que Dios te llevó a realizar mientras tuviste vida.

Versión MSG:

(3-5) Jesús estaba en Betania, invitado de Simón el Leproso. Mientras estaba cenando, una mujer se acercó con un frasco de perfume muy caro. Abrió la botella y se la vertió en la cabeza. Algunos de los invitados se enfurecieron entre ellos. “¡Eso es criminal! ¡Un puro desperdicio! Este perfume podría haberse vendido por más de un año de salario y distribuido a los pobres “. Se hincharon de ira, casi estallando de indignación por ella. (6-9) Pero Jesús dijo: “Déjala. ¿Por qué le estás haciendo pasar un mal rato? Ella acaba de hacer algo maravillosamente significativo para mí. Tendrás a los pobres contigo todos los días por el resto de tus vidas. Siempre que te apetezca, puedes hacer algo por ellos. No es así conmigo. Hizo lo que pudo cuando pudo: ungió previamente mi cuerpo para el entierro. Y puede estar seguro de que en cualquier lugar del mundo donde se predique el Mensaje, se hablará con admiración de lo que ella acaba de hacer ”.

Es un pasaje muy fuerte. Sin dudas hay tipos y sombras maravillosos que nos ayudan a comprender la realidad que nosotros como Iglesia vivimos.

La mujer un tipo y sombra de la Iglesia, y el ámbito que rodea a este episodio, es el pensamiento del mundo actual. Un mundo que siempre hará mas valioso lo que se puede hacer por los demás que lo que se puede hacer para Dios primeramente.

Con esto no quiero decir que seamos indiferentes ante la ayuda social. Jesús fue claro diciendo: “las veces que te apetezca puedes ayudar al pobre…”. Lo que debemos observar es que hay un tiempo y una ocasión para actuar frente a una revelación.

“No es así conmigo…” esta frase de Jesús nos lleva a pensar muchísimo. 

En primer lugar nos llama a la reflexión porque siempre tenemos la tendencia de comparar e igualar lo que se realiza en el mundo con aquello que se vive en Cristo y Su Iglesia. Son dos sistemas completamente diferente. El error está en querer actuar con Dios de la misma manera en la que el mundo se conduce.

En segundo lugar debemos decir que no podemos honrar a Dios con acciones significativas cuando a mi se me da la gana o me parece buena ocasión según mis apetitos de ese día… sino que para honrar al cuerpo de Cristo se necesita revelación.

Con esto no anulo las mas altas ganas y apetito de honrar a Dios, pero no solo con el apetito de mi buen corazón debo honrar a Dios, sino que esto debe ser la consecuencia de una revelación.

Tener el deseo de honrar sin revelación de lo que tengo enfrente es ignorancia… es aquí que las buenas intenciones no alcanzan. Lo único que será suficiente es ver y actuar conforme lo que vemos. Eso es fe. Esto es actuar por certeza y convicción del espíritu. Claro está, que en este punto, nuestro placer fue bautizado en el placer de Dios.

Esta mujer tuvo revelación de lo que tenia enfrente. Pudo ver mas allá del vaso de barro que tenia frente a sus ojos. Ellas pudo ver a Cristo, aquel que desde la fundación del mundo había dado su vida por el rescate de muchos.

Mis amados hermanos, deseo que juntos entendamos esta perla que Jesús nos deja en esta historia y es lo que él mismo dice: “Ella acaba de hacer algo maravillosamente significativo para mí.” 

Debemos recobrar lo que es significativo para Dios. Y para esto es necesario e indispensable ver correctamente y acceder a la revelación que por el espíritu nos es proporcionada. 

En la vida debes definirte si vas a vivir para realizar lo que es significativo para el entorno o lo que es significativo para Dios. 

Muchas veces el entorno espera algo de nosotros que Dios no espera. Los deseos y apetitos de la gente que te rodea no siempre será el deseo y el apetito de Dios.

Si nos movemos por aquello que es significativo para Dios, todo lo que hagamos será para el beneficio de la Iglesia y para el beneficio de todo aquello que Dios desee tocar a través de nosotros.

Cuando olvidamos la razón de SER IGLESIA, olvidamos que nuestra expresión es aquello que se produce en el querer de Dios.

No estamos para expresar nuestros deseos desde nuestras perspectivas, sino que estamos para expresar y hacer todo aquello que Dios nos envía a hacer. Esto es sujeción. Es perder racionalidad para vivir bautizados en la racionalidad de Dios (Su Mente).

Cuando él es nuestro fundamento, no tenemos otra razón de vivir que no sea para aquello que es significativo para él.

La promoción divina existe y es una realidad… pero ¿Cuáles son las bases necesarias para que Dios recomiende nuestra vida? Es necesario actuar y vivir por revelación. Que nuestra vida entera responda a aquello que es significativo para él. ¿Y los pobres? ¿Y las necesidades de la sociedad? “Cuando quieran las pueden hacer.”

No es lo mismo caminar en nuestras fuerzas y habilidades, que caminar bajo la recomendación de Dios.

Suponiendo que hay “varios tipos de iglesias”, debes definirte a que “tipo de iglesia” pertenecerás… así como sucede en el libro de Ester, en donde hay una iglesia que vive para lo que personalmente es significativo (Vasti ignorando el deseo del rey Asuero) o vivir para aquello que es significativo para Dios (Ester mostrando su belleza al rey y para aquellos a quien el rey desee mostrar).

Para ser una Iglesia recomendada por Dios es necesario comprender algunos puntos importantes. A continuación te dejo solo algunos pensamientos: 

1. Es una Iglesia que no toma como principal objetivo la ayuda social. 

2. Ella ha tendido una revelación de lo que hay detrás del cuerpo. Una Iglesia que ha visto lo que hay detrás de la humanidad. Puede ver la Gracia de Dios en cada miembro del cuerpo de Cristo.

3. Actúa conforme a lo que ve en el espíritu… Iglesias hay en todos lados, pero no todas actúan en consecuencia de lo que está viendo. Puedes celebrar toda la vida a Jesús, y no actuar ante una revelación que tienes en tu vida. 

Las personas que no fueron recomendadas por Jesús, fueron personas que tenían una visión de consumo propio. “No quiero gastar mas en médicos, y quiero ser sana”.

Pero la Mujer vio por revelación algo, y actuó en consecuencia para ser recomendada por Dios. 

Esta mujer actuó en beneficio del cuerpo de Cristo, entregando todo lo valioso que tenía.

2 Corintios 12:15 RV60 Y yo con el mayor placer gastaré lo mío, y aun yo mismo me gastaré del todo por amor de vuestras almas, aunque amándoos más, sea amado menos.

Por amor a sus hermanos, Pablo sabia decidido no solo gastar de lo suyo, sino gastarse a sí mismo… no esperando nunca la devolución de un amor creciente hacia los demás. 

¿Cómo se que veo bien? Porque nunca tengo miedo a darme por completo, ya que no esperamos honra de nadie, ni reconocimientos… nuestra reconocimiento y recomendación viene de Dios… ¡EL CUERPO NOS PEDIRÁ! Una recomendación de Dios es mas fuerte que toda percepción que los hombres hagan de tu vida.

4 comentarios

  1. Madre mía, cuánta revelación, cuánta sabiduría, ha ministrado a mi espíritu, y me lleva a reflexionar dónde estoy… Muchas gracias…

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