Bajo el Peso de Su Cruz: «La cruz que nos salvó y la cruz que debemos cargar» (primera parte)
La salvación no es simplemente un momento o un evento en el pasado; es un camino vivo en el que caminamos con Cristo. A través de la obra del Espíritu Santo, Dios nos rescata del poder de las tinieblas, transforma nuestra mente por medio de Su Palabra y nos conduce a una vida de arrepentimiento, negación del yo y obediencia a Su voluntad.
Jesús dijo:
“Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz cada día, y sígame.” (Lucas 9:23)
Este mensaje es una invitación a volver a la sencillez y profundidad del evangelio: vivir bajo la luz de Cristo, permitir que Su verdad transforme nuestro corazón y caminar cada día bajo el peso glorioso de Su cruz.
Cada uno debe dar según se lo haya propuesto en su corazón, y no debe dar con tristeza, ni por necesidad, porque Dios ama a quién da con alegría. 2 Corintios 9:7