
Un cristianismo sin Cristo (parte 2)
Muchos conocen las palabras del Evangelio, pero pocos han encontrado el Tesoro por el cual vale la pena perderlo todo. La verdadera pregunta no es cuánto sabemos de Cristo, sino si Cristo se ha convertido en nuestra Vida. La segunda parte de este pensamiento, es una invitación a examinar el corazón: ¿estamos siguiendo a Jesús porque lo admiramos, o porque lo hemos hallado como nuestro mayor tesoro? La diferencia entre parecer y ser puede marcar una eternidad.























































































































