
Al Final, Dios preguntará por el fruto
¿Qué buscará Dios al final de nuestro caminar? ¿Nuestra historia religiosa, nuestro conocimiento bíblico, nuestras actividades o nuestro fruto?
En este mensaje reflexionamos sobre una verdad que atraviesa toda la Escritura: la Palabra de Dios siempre produce fruto cuando encuentra un corazón dispuesto a recibirla. A través de las advertencias de Juan el Bautista y el testimonio de la iglesia de Tesalónica, observamos el contraste entre una fe sostenida por apariencias y una vida verdaderamente transformada por el poder del Evangelio.
La fe que obra, el amor que sirve, la esperanza que permanece, la perseverancia en medio de la tribulación y la conversión genuina de los ídolos al Dios vivo son algunas de las evidencias visibles de una vida donde Cristo gobierna.



















































































































