¿Dios espera “error cero”? | La verdad sobre la gracia, la obediencia y la salvación (primera parte)
En esta primera parte del mensaje reflexionamos sobre algo fundamental para la vida espiritual: evaluar nuestras acciones y nuestras motivaciones.
Muchas veces las malas acciones pueden venir acompañadas de buenas intenciones, y también existen buenas obras que nacen de motivaciones equivocadas. Por eso la Escritura nos llama a cuidar el corazón y a vivir atentos a las obras que Dios preparó de antemano para nosotros.
Este mensaje busca despertar una conciencia profunda: Dios mismo está obrando en nosotros tanto el querer como el hacer, y por eso vivimos nuestra salvación con reverencia, humildad y gratitud.
Cada uno debe dar según se lo haya propuesto en su corazón, y no debe dar con tristeza, ni por necesidad, porque Dios ama a quién da con alegría. 2 Corintios 9:7