El día difícil: lo que veo y lo que hablo (Parte 1).

Hay algo que arde en mi corazón, y es el dolor que me genera el ver tantas personas, entre ellos amigos y conocidos, pasar por malos momentos y como terminan siendo rápidamente absorbidos hasta la angustia.

Los malos tiempos a todos nos avecinan. No podremos escapar ni huir de ellos. El secreto no está en descubrir algún método o estrategia para evadir los días malos, sino saber como enfrentarlos.

Hoy deseo colaborar con un pensamiento que el Espiritu Santo me ha regalado.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Comparte este artículo

Mantente conectado
Últimas noticias
Participa del avance del evangelio
Cada uno debe dar según se lo haya propuesto en su corazón, y no debe dar con tristeza, ni por necesidad, porque Dios ama a quién da con alegría. 2 Corintios 9:7