Entre La Corona Y La Cruz: Una Iglesia Que No Negocia Su Fe

Esmirna fue una iglesia pobre, perseguida y despreciada… pero Cristo la llamó rica. Este mensaje nos desafía a mirar la fidelidad no desde la ausencia de sufrimiento, sino desde la presencia de una fe viva y probada.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Comparte este artículo

Mantente conectado
Últimas noticias
Participa del avance del evangelio
Cada uno debe dar según se lo haya propuesto en su corazón, y no debe dar con tristeza, ni por necesidad, porque Dios ama a quién da con alegría. 2 Corintios 9:7