El trabajo pastoral que nuestro Señor Jesucristo realiza con Su Iglesia, no solo señala un rescate, sino un cuidado y un envío. Dicha misión solo puede ser efectuada por aquello que fueron traspasados por la cruz, adentrándose a la vida del Hijo, para ser miembros de un cuerpo que muestra la belleza de un Reino inconmovible.
El trabajo pastoral que nuestro Señor Jesucristo realiza con Su Iglesia, no solo señala un rescate, sino un cuidado y un envío. Dicha misión solo puede ser efectuada por aquello que fueron traspasados por la cruz, adentrándose a la vida del Hijo, para ser miembros de un cuerpo que muestra la belleza de un Reino inconmovible.
Cada uno debe dar según se lo haya propuesto en su corazón, y no debe dar con tristeza, ni por necesidad, porque Dios ama a quién da con alegría. 2 Corintios 9:7