Orar En Su Nombre (2): «mas que una petición… una participación»

Esta segunda parte, nos encontramos con una verdad profunda: no toda oración nace del Espíritu. Existe una diferencia radical entre orar en la carne y orar en el Espíritu. A la luz de Efesios 6:18, el apóstol Pablo de Tarso nos revela que la oración verdadera no es un acto mecánico ni una disciplina externa, sino una vida guiada, sostenida y producida por el Espíritu de Dios.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Comparte este artículo

Mantente conectado
Últimas noticias
Participa del avance del evangelio
Cada uno debe dar según se lo haya propuesto en su corazón, y no debe dar con tristeza, ni por necesidad, porque Dios ama a quién da con alegría. 2 Corintios 9:7