Una Fe Viva (parte 3): «una fe que vence al mundo»
La fe viva siempre tiene una evidencia: obediencia inmediata. No podemos declarar que conocemos a Cristo mientras seguimos sosteniendo una vida donde Su Palabra no gobierna.
En este mensaje profundizamos en lo que significa andar como Jesús anduvo, y cómo la verdadera fe —esa que nace del Espíritu Santo— transforma el corazón, vence al mundo y produce una vida santificada desde adentro hacia afuera.
Cada uno debe dar según se lo haya propuesto en su corazón, y no debe dar con tristeza, ni por necesidad, porque Dios ama a quién da con alegría. 2 Corintios 9:7