Estar en Cristo es una vida CONFORME AL ESPÍRITU.
No podemos concebir la idea de estar en Cristo y vivir una vida basada en percepciones naturales y/o carnales.
Estar en Cristo es un asunto Espiritual, por lo tanto todo lo que somos y hacemos en él, esta sustentado por su espíritu y a su vez es una vida que toma la forma (conforme) del espíritu de Dios.
Nuestra vida debería tomar la forma del espíritu de Dios. Es en este punto que la mente de Cristo se vuelve la raíz y el motor que impulsa mi gestión de vida, sencillamente porque mi única conexión a la mente de Cristo es el espíritu de Dios.






