El fruto que Dios espera es que manifestemos al Hijo y que nuestra mirada esté enfocada en El y eso conlleva en vivir una vida de obediencia y amor por encima de mis circunstancia
Cada uno debe dar según se lo haya propuesto en su corazón, y no debe dar con tristeza, ni por necesidad, porque Dios ama a quién da con alegría. 2 Corintios 9:7
2 comentarios
El fruto que Dios espera es que manifestemos al Hijo y que nuestra mirada esté enfocada en El y eso conlleva en vivir una vida de obediencia y amor por encima de mis circunstancia
Amen! asi es! gracias por tu aporte Miriam!