En un tiempo donde muchos desean "manifestaciones espirituales" pero pocos desean el andar del Espíritu, este mensaje nos llama a volver a lo esencial: caminar con Dios, pasear con Él, vivir desde su voz y bajo su gobierno.
Cada uno debe dar según se lo haya propuesto en su corazón, y no debe dar con tristeza, ni por necesidad, porque Dios ama a quién da con alegría. 2 Corintios 9:7