Bautizados en Cristo (2): «El camino a la Casa: muerte, altar y bautismo»
Este mensaje nos lleva a entender que:
- Cristo es Betel: la Casa de Dios y la puerta del cielo.
- Estar en Cristo es estar en la Casa de Dios; fuera de Él, no hay vida espiritual.
- Somos llamados a ser piedras vivas, formadas y trabajadas para expresar Su gloria.
Pero hay un camino claro: no se entra a la Casa sin pasar por el altar.
El altar representa la muerte. No una mejora de nuestra vida, sino su fin. El acceso a Dios no comienza con nuestro esfuerzo, sino con la identificación con la muerte de Cristo. Él abrió el camino con Su sangre, y nosotros participamos de ese acceso al aceptar nuestro fin en Él.
El bautismo, entonces, no es un simple acto externo, sino una realidad espiritual profunda:
- No es solo el perdón de pecados, es el fin de nuestra vida natural.
- Es aceptar que hemos muerto con Cristo y ahora vivimos en Él.
- Es dejar de vivir para nosotros mismos, para que solo Cristo sea expresado.
Cada uno debe dar según se lo haya propuesto en su corazón, y no debe dar con tristeza, ni por necesidad, porque Dios ama a quién da con alegría. 2 Corintios 9:7