Sin dudas los pensamientos de Dios son mas altos que los nuestros, y al decir esto, muchas veces caemos en un tipo de conclusión “gloriosa”, creyendo que ese “pensamiento mas alto” tiene que ver con un tipo de pensamientos mucho mejor que el nuestro, desde la perspectiva humana, terrenal y animal. Pero no. Los pensamientos altos, son transversales a los pensamientos bajos. Un pensamiento alto brota de una visión celestial. Es la visión celestial la que da a luz los pensamientos altos y esos pensamientos, cortan y frustran nuestros pensamientos bajos y terrenales. Podemos decir que la frustración, es una de las primeras evidencias que dan la bienvenida al rompimiento de nuestros pensamientos terrenales.