
Celebrar Navidad, es hacer Memoria…
La Navidad la celebramos todos los días, cuando decidimos no vivir para nosotros, sino para aquel que murió y resucitó por nosotros.
Navidad es vivir como él vivió. Despojándonos cotidianamente del status. Renunciando a privilegios que solo traen beneficios personales. Viviendo una genuina humildad. Siendo siervo de todos. Amando mas “la toalla” que “el manto”. Viviendo una vida de profunda sensibilidad a la voz de Dios, para así corresponder con obediencia inmediata.














